Una vez seleccionado el mercado puede determinarse el número de puntos de venta que van a ser necesarios para alcanzar los objetivos comerciales.A partir de un número determinado de establecimientos, los rendimientos marginales decrecientes pueden ocasionar que las ventas disminuyan de tal modo que este deje de ser rentable, lo que provocaría el abandono de la distribución del producto y en definitiva, que también las ventas totales disminuyan en vez de aumentar.